jueves, 8 de enero de 2009

Jinetes mongoles

Los niños mongoles se ejercitaban a cabalgar al mismo tiempo que aprendían a andar. Como guerreros los soldados de Genghis Khan eran maestros en su oficio. Poseían arcos cortos y fuertes que podían disparar a 275 metros y cada soldado tenía unas 60 flechas de dos calibres diferentes: ligeras para gran alcance y de punta pesada para el combate cercano. Llevaba una espada, un hacha, una daga atada al brazo y un escudo. Parte de su equipo militar era una alforja impermeable que podía cerrarse herméticamente y servir de salvavidas para cruzar ríos y dentro de esta su ropa limpia, anzuelos, sedal, un puchero y recipientes de cuero. Su destreza empezaba a fallar en regiones boscosas o montañosas diferentes de los paisajes de su tierra natal.