jueves, 11 de septiembre de 2008

La trufa, el hongo más caro

El uso de las trufas en la cocina data de los egipcios, y a lo largo de la historia se le han atribuido propiedades afrodisíacas. En la Edad Media se las consideraba una manifestación del demonio, por su color negruzco y amorfismo.

La trufa es un hongo que se desarrolla únicamente en el suelo a una profundidad de 1 a 15 cm al pie de árboles como los robles, avellanos, tilos, abedules, etc. Denominada trufa negra, perla negra del Perigord, diamante negro, trufa de “Provence”, se busca especialmente por el sabor que da a las comidas que acompaña.

Tiene forma irregular más o menos redondeada, parecida a una patata, de superficie rugosa y color oscuro, su interior presenta una apariencia repleta de venas. Su tamaño va desde el tamaño de una nuez al de una patata. Se conocen alrededor de 30 especies de trufas en Europa pero solamente 6 son comestiblemente valoradas.

Los recogedores de trufas utilizan cada vez más a perros especialmente entrenados para esta labor en lugar de los cerdos que son más difíciles de controlar.

Ingrediente muy apreciado en la cocina europea por los expertos de gastronomía debido a su aroma y sabor únicos, particularmente en España, Francia (especialmente en la Borgoña y el Perigord) e Italia.

La trufa blanca de Alba, variedad rara, que sólo crece en Piamonte (Italia) alcanzó en 2005 los 4.000 €/kg, después de haber sobrepasado los 15.000 €/kg en los años de malas cosechas. En Italia un buscador de trufas puede llegar a ganar 150.000€ en tres meses.