lunes, 12 de mayo de 2008

Geishas


La palabra japonesa geisha significa “artista” y no es un eufemismo de prostituta. Es el termino que los japoneses emplean para describir a una mujer especializada en el arte de cantar, bailar y tocar el “samisén”, instrumento de tres cuerdas. Estas disfrutan de una alta posición social en Japón. Su función principal era brindar a los hombres entretenimiento al anochecer, antes de que pasaran la noche con una prostituta autorizada.

Después de la prohibición de la prostitución en 1958, las geishas continuaron existiendo brindando un tipo de espectáculo exótico muy caro. Es usual que los hombres se agrupen para pagar y mantener a una geisha, pues sus exclusivos servicios están fuera del alcance de la mayoría, excepto de los muy adinerados.

Actualmente una geisha inicia su carrera en la adolescencia como maiko o bailarina, cuyo trabajo es ocuparse de grupos de hombres ricos. Además de cantar y bailar para ellos, se sienta a la mesa, les sirve bebidas y comida, permaneciendo en silencio mientras ellos hablan.

Si a algún cliente le gusta una maiko, y él a ella, sus días de maiko terminan. El hombre tiene que ofrecerle regalos caros, en comestibles y ropa, además de proporcionarle una vivienda. Al aceptar a un hombre, la maiko renuncia a la posibilidad de ser geisha. Las geishas dedican muchos años al aprendizaje de las artes del arreglo floral, la caligrafía, la música y los bailes antiguos. Duermen inmóviles sobre almohadas de madera, para mantener sus elaborados peinados, se visten con los restrictivos y esplendorosos kimonos. Pasan el tiempo en compañía de hombres maduros o ancianos.