domingo, 17 de agosto de 2008

Fabricación del color Azul utilizado por los Maya


El color del sacrificio para los Mayas era el azul. Se utilizaba en las celebraciones de sacrificios humanos dedicados al dios de la lluvia en Chichén Itzá. Pintaban los cuerpos de las victimas antes de tumbarlas de espaldas en el altar del Templo de los Guerreros de Chichén Itzá y sacarles el corazón. Después lanzaban los cuerpos a un pozo “el Cenote Sagrado” inundado de agua dulce. Del “Cenote Sagrado” se han recuperado más de 100 cuerpos de victimas.

Un equipo de antropólogos de la Universidad de Wheaton y el Museo Fields de Chicago ha descubierto la elaboración de este pigmento azul utilizado por los Maya en ofrendas, cerámicas y murales. Los mayas usaban el índigo, la arcilla y el incienso de copal. La combinación ritual de estos tres elementos, utilizados por separado con fines curativos para los humanos, poseía un enorme valor simbólico en sus rituales volviéndose un alimento para el dios de la lluvia “Chaak”.

El fondo del “Cenote Sagrado” ha sido teñido de azul a fuerza de lanzar los cuencos con restos del colorante que servia para cubrir el cuerpo de los sacrificados.