domingo, 13 de abril de 2008

LOS ONAS – UN PUEBLO ANCESTRAL EXTINTO

Los Onas constituyen uno de los pueblos recientemente extinguidos y su cultura murió con ellos.
Pueblo precolombino que habitaba la zona del archipiélago Tierra del Fuego, al cual llegaron por tierra hace 7.000 años, cuando la isla estaba unida al continente.


Se trata de una tribu de individuos altos de 1,80 cm de promedio, musculosos, corpulentos, anchos de hombros y de tez bronceada. Su vida transcurría de forma sencilla, con escasa ropa, excepto una manta de piel de guanaco, a pesar de las bajísimas temperaturas de la zona. Llevaban el cabello largo, se depilaban las cejas y apenas tenían vello corporal.


En cuanto a su hábitat, sus viviendas consistían en un armazón de árboles en forma cónica cubierto con ramas y pieles de guanaco cosido alrededor del armazón cónico. Las pieles hacían de cortavientos para proteger la gran fogata que se encendía en su interior. Los niños tenían que ser fuertes para sobrevivir a las bajas temperaturas, con tan poca protección.


Su alimentación básica eran los frutos silvestres, ya que no se dedicaban al cultivo ni a la cría de animales, a excepción del perro. También comían anguilas, gansos, mariscos, focas, ballenas, cangrejos, patos, a veces, zorros, hongos, bayas y semillas. Los perros eran utilizados únicamente para la caza, que practicaban con arcos y trampas de diversos tipos. Se cree que no eran navegantes y su artesanía consistía en la fabricación de cuerdas, cestas, utensilios de piedra y recipientes de cuero.


Siempre iban armados, aunque denotaban un gran sentido del humor, no mostraban señal alguna de emoción en reuniones o actos sociales. Saludaban con un silencio respetuoso, lo que a veces fue considerado por los blancos como señal de hostilidad. De hecho cuando un cazador volvía a casa era ignorado por la familia, hasta que se sentaban a comer y todos mostraban su alegría. Los Onas manifestaban su estado de ánimo mediante pinturas corporales, que en el caso del rostro, acentuaban la expresión elegida.


Cuando los primeros colonizadores pisaron la isla de Tierra del Fuego, se produjo el comienzo del fin de esta etnia. Esto fue provocado en gran medida por los grupos de "cazadores de indios" formados por ciudadanos europeos que realizaban expediciones de exterminio.

En 1925 quedaban unos 70 individuos de este grupo, seguramente el primero en ocupar estas tierras. Su número descendió alarmantemente por las epidemias de sarampión llevadas por los blancos. En 1966 se conocían unos 3 o 4 individuos. La señora Loij fue la última representante pura de esta etnia. Falleció en 1974 y con ella desapareció de la tierra un pueblo ancestral. Descendientes mestizos de los Onas viven en la parte argentina de la isla Grande de Tierra del Fuego formando la comunidad Rafaela Ishton.







La Sra. Loij falleció en 1974