
La palabra fornicar deriva del latín fornice, que significa curvatura interior de un arco, ya que bajo las bóvedas de los puentes y callejones era donde se podían alquilar los servicios de las prostitutas romanas.

100 años antes del nacimiento de Cristo, gobernaba en China el emperador Wu Ti, de la dinastía Han. Para su infortunio, tuvo apuros de dinero y se vio en la necesidad de buscar un ingenioso artificio para exprimir la riqueza que le sobraba a sus nobles.
cipe y cortesano deseoso de aparecer ante su imperial presencia debía, como requisito indispensable de protocolo, vestir un traje de piel de ciervo blanco. Por supuesto, la piel sólo podrían comprarla al propio emperador, a un precio exorbitante.
Actualmente una geisha inicia su carrera en la adolescencia como maiko o bailarina, cuyo trabajo es ocuparse de grupos de hombres ricos. Además de cantar y bailar para ellos, se sienta a la mesa, les sirve bebidas y comida, permaneciendo en silencio mientras ellos hablan.
años al aprendizaje de las artes del arreglo floral, la caligrafía, la música y los bailes antiguos. Duermen inmóviles sobre almohadas de madera, para mantener sus elaborados peinados, se visten con los restrictivos y esplendorosos kimonos. Pasan el tiempo en compañía de hombres maduros o ancianos.